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El derecho a tener derechos

el derecho a tener derecho

La Plata

“El derecho a tener derechos” es una experiencia de Extensión Universitaria en capacitación y promoción de derechos humanos y comunicación comunitaria destinada a referentes de organizaciones sociales que agregan intereses de los sectores desaventajados de barrios pobres. Una experiencia que ha sido acreditada y subsidiada por la Universidad Nacional de La Plata desde el 2005. Su objetivo es atender problemáticas vinculadas al ejercicio de la ciudadanía a partir del fortalecimiento de los recursos humanos de las organizaciones territoriales. Pero también pretende articular la Universidad y los sectores populares, mediante la transferencia y construcción colectiva de conocimientos por medio de estrategias jurídicas, de comunicación y educación popular.

En los primeros años se buscó contener demandas concretas a través de la realización de más de cincuenta talleres y jornadas de capacitación vinculadas al derecho a la ciudad, el derecho a la protesta, el derecho a la salud, los derechos frente a la violencia policial y el derecho a la comunicación e información. Al mismo tiempo se elaboraron diversos productos comunicacionales, entre ellos, el documental “Marche preso. La criminalización de la protesta social” (2008), el “Derecho a tener derechos. Manual de Derechos Humanos para Organizaciones Sociales (dos ediciones: 2008 y 2009)”, la serie de murales “Esto no es una Gorra” (2011) y la reciente publicación del Cuaderno de formación y acción colectiva – Derechos y estrategias frente la violencia policial (2011), todo ello con el fin de que los ciudadanos y organizaciones de la sociedad civil cuenten con herramientas jurídicas, comunicacionales y pedagógicas necesarias que acompañen el empoderamiento de las organizaciones y contribuyan a plantear y solucionar problemas concretos que afecten la calidad de vida de los miembros de la comunidad.

El camino se inició con la realización de actividades en La Plata y Berisso sobre derechos humanos (protesta social, ciudad, salud y derechos frente a la violencia policial) a través de estrategias de comunicación y educación popular. En estos años se generó un espacio que vincula a la Universidad y a  los actores sociales organizados en lo que se denominó “El derecho a tener derechos”. Propuesta que está referenciada en varias organizaciones de distintos puntos del país y que logró vincular la Extensión Universitaria como práctica político-educadora con organizaciones y universidades latinoamericanas. (Colombia, Costa Rica, México y Uruguay).
En el 2008,  se sistematizó la experiencia de los talleres y se publicó “El derecho a tener derechos. Manual de derechos humanos para organizaciones sociales”, distribuido a más de 400 organizaciones del país, realizando dos ediciones de 2000 ejemplares. La Extensión fue otra vez protagonista en la comunidad a partir de la utilización del material como disparador para la reflexión y el debate en sus propias organizaciones. La publicación permitió brindar decenas de talleres de “usos del Manual” para propiciar su apropiación y circulación, acompañado por estrategias de educación popular.
Durante estos tres últimos años se gestionó por primera vez un Programa de Extensión (2009-2011) a través de una fuerte capacitación en derechos, en la promoción del Manual, incorporando otro eje de trabajo: derechos de la niñez, e impulsando una campaña comunicacional de “El derecho a tener derechos”. En el marco de esta campaña se produjo un valioso material que llamamos “Cuaderno de formación y acción colectiva – Derechos y estrategias frente a la violencia policial”. El cuaderno es fruto de la experiencia de talleres sobre la problemática de la seguridad/inseguridad, de la posibilidad de pensar juntos, la Universidad y las organizaciones sociales, cómo se puede capacitar y concebir estrategias que promuevan la generación de rutinas militantes que pongan en crisis las rutinas policiales y las rutinas sociales que consienten estas rutinas (policiales) productoras de inseguridad y reproductoras de conflictos sociales.
La continuidad de la experiencia es una de las posibilidades de producir resultados tangibles para que las organizaciones sociales de base se apropien de la problemática y apuesten a que estos temas puedan convertirse en un eje de lucha y representación territorial, toda vez que las organizaciones pueden ser ubicados en el barrio como interlocutores (mediadores o representantes) de estas problemáticas, es decir, como representantes para agregar los intereses de los vecinos  en general y de los jóvenes en particular.
No sólo producir estrategias militantes de resistencia frente a la agresividad policial, sino además estrategias activas que permitan poner en crisis la rutinas policiales, en la medida que arrojen luz (problematicen) sobre rutinas naturalizadas muchas veces entre sus propias víctimas directas o indirectas (los vecinos) y las denuncien a las distintas autoridades de turno. Todo ello, también, con vista a que las organizaciones de derechos humanos generen estrategias de ofensiva jurídica. Activismo jurídico que corra a las organizaciones de DDHH del mero asistencialismo jurídico (consultorías jurídicas). Acompañar a las organizaciones sociales en la capacitación y desarrollo de estrategias militantes de DDHH con vistas –también a la puesta en tela de juicio de estas rutinas institucionales “menores” que no suelen discutirse en los tribunales.