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Nuevamente fallo Piombo-Sal Llargués: la víctima como culpable

piombo sal llargués

La Plata - Martes 19 de mayo

   

Desde el Ciaj repudiamos el fallo de los jueces Piombo y Sal Llargués, integrantes de la Ex Sala I de Casación Penal, quienes redujeron una condena por el delito de abuso sexual con acceso carnal a un niño de seis años, argumentando como negación del agravante la elección sexual de la víctima.

El Tribunal Oral Criminal N°3 de San Martín condenó a Mario Tolosa, vicepresidente de un club de fútbol infantil, por el abuso sexual de un niño de seis años. Hace apenas unos días se conoció que la sentencia fue apelada y que el 2 de junio de 2014, Horacio Piombo y Benjamín Sal Llargués negaron la calificación de “gravemente ultrajante” al abuso sexual y bajaron la pena a tres años y dos meses. Los dos jueces argumentaron en ese momento: “No puede ser ultrajado un niño que está acostumbrado a ser ultrajado en su casa y que está habituado a la sexualidad y que tiene una orientación homosexual”.

La dupla de jueces tiene un reiterado comportamiento contrario a la doctrina y jurisprudencia. Entre otros casos -como el beneficio a policías acusados de gatillo fácil-  están aquellos en los que, por ejemplo, reducían la pena a un abusador a partir de la condición social de las adolescentes víctimas y de su entorno en el que existe “mayor proclividad a una iniciación sexual temprana” o aquél en que morigeraban la pena a un hombre que asesinó a su mujer a martillazos, al considerar que la conducta de su pareja había ejercido “una vigorosa influencia” en el accionar del homicida.

En este caso la interpretación que realizan los magistrados es de un grado inusitado de absurdo, perversidad e irrazonabilidad y resulta violatoria de principios constitucionales y de tratados internacionales de Derechos Humanos incorporados con jerarquía constitucional. Los jueces entienden que el caso debe encuadrarse en la figura de abuso sexual simple que se reserva a otros comportamientos como actos de acercamiento o tocamiento corporal superficial cuando en verdad, como quedó demostrado en el fallo del tribunal oral, los actos cometidos por el acusado constituyen abuso sexual gravemente ultrajante. A través de una interpretación perversa de algunos datos, los jueces entienden que la “conducta sexual” del niño constituye una elección homosexual por lo que los hechos ultrajantes de los que fuera víctima no constituyen un agravante sino que están en el horizonte de su experiencia sexual.

La lectura detenida de este fallo, sumado a los otros ejemplos que hemos referenciado, van aun más allá de las concepciones prejuiciosas, discriminatorias y clasistas que habitualmente suelen arrojar los fallos de nuestra Justicia. En estos casos dan lugar a un proceso de re-victimización e invisibilización de las situaciones de violencia sexual sufridas por grupos particularmente protegidos por normas constitucionales y convencionales, por lo que además de nuestro más profundo repudio, creemos que lo expuesto justifica ampliamente el avance sin más demora en un juicio político a los magistrados. Finalmente, esperamos que la Suprema Corte de la Provincia resuelva prontamente un recurso extraordinario interpuesto para que se revierta esta interpretación estigmatizante y violatoria de derechos.